Cristian Andrés Quintero Sarmiento
Universidad de La Sabana
08/03/2018.
La
clase del jueves pasado, 8 de marzo, se inició de forma cotidiana. La clase
comenzó con la lectura de algunas bitácoras que, normalmente, el profesor Cobos
destaca o considera que tienen nuevo contenido para ser compartido con los
educandos clase. Sin embargo, en esta ocasión, Cobos decidió mostrar algunos
diarios de campo.
El diario de campo es un instrumento que
se aplica al interior de los trabajos sociales, lo cual habitúa al individuo en
un esquema formal de desarrollo predeterminado como requisito primordial para
realizar el reporte diario, semanal o mensual. Además, el diario de campo es un
instrumento de registro de información procesal que indaga de manera amplia y
organizada, metódicamente, respecto a la información que se desea obtener en
los reportes. El diario de campo no puede quedarse en una metodología de
recolección cotidiana y monótona, se deben obtener por medio de diferentes
técnicas de recolección de datos, cuyo fin es realizar una aproximación de la
realidad, profundizar sobre nuevos hechos, así parezcan mínimos, dar secuencia
a un proceso de pura investigación e intervención, y ser poseedor de datos para
la labor evaluativa y comparativa posterior. El reporte de diario de campo incluye
información cuantitativa y cualitativa, descriptiva y analítica, lo mismo que
algunos elementos pertinentes para la formulación de información estadística,
diagnósticos, pronósticos, estudios y evaluaciones sociales o situaciones. En
adición, el diario de campo puede evaluar la situación de un programa o
proyecto de bienestar o desarrollo social de principio a fin de evaluar la
evolución y desarrollo de situaciones individuales, grupales, institucionales,
organizacionales o comunales.
Según Luis Valverde, existen tres
componentes del diario de campo. El
primero se refiere a que todo diario de campo debe ser identificado; es
decir, “debe contener una portada o
carátula que describa la institución, división, departamento, sección, programa
o proyecto” (Obando, 1992) . Finalmente, debe establecer el nombre
del investigador y el año. Un ejemplo es el siguiente (imagen 1.1):
|
El
segundo componente se trata de una petición preventiva, el cual está
establecida en la segunda hoja, con el fin de establecer una solicitud al
lector para que en caso de que el diario de campo se pierda pueda ser devuelto
al profesional.
El
tercer componente del diario son los reportes de actividad; es decir, las
actividades realizadas en la situación y teniendo en cuenta el contexto, se
puede desarrollar de manera grupal, comunal o institucional. El reporte de
actividades siempre debe tener un carácter planificado, lo que implica la
necesidad de organizar la intervención y prever tareas que puedan provocar
situaciones particulares, comportamientos imprevistos, o la presencia de
variables intervinientes no tomadas en cuenta.
Sin embargo, siempre se debe tener en cuenta anotar los nombres de las
personas u organizaciones, donde las situaciones afecten de diferente forma a
los individuos, grupos, instituciones o comunidades.
En la estructura formal del reporte en el
diario de campo consiste en anotar selectivamente la información recogida. El
reporte debe contener un estructura u organización de datos formal que sirve
para “ofrecer cortes longitudinales,
estadísticos, diagnósticos, pronósticos, hacer estudios, evaluaciones y sistematizaciones” (Obando, 1992) . Por lo tanto,
el reporte debe contener los aspectos que se esquematizan y se describen en el
siguiente apartado:
1) Fecha de la actividad: Día, mes,
año, etc.
2) Actividades o tareas a realizar y,
por supuesto, el propósito u objetivo de la recolección de datos o información.
En este punto, la fecha como la
actividad o tarea se deben escribir en el diario antes de iniciar el trabajo,
lo cual se convierte en elemento planificador en el diario antes de iniciar el
trabajo y la investigación, lo cual se convierte en elemento planificador de la
labor y permite corresponder a una finalidad evaluativa. Por ejemplo: reunirse
con algún delegado distrital para conocer su opinión sobre el problema de los
hurtos en la localidad de Kennedy.
3) Anotación de actividades o tareas
no realizadas. Aquí se debe establecer la actividad o la tarea que no se llevó
a cabo. Por ejemplo, “No se realizó la reunión distrital sobre los hurtos, en
esta se iban a llevar a cabo las posibles soluciones o alternativas para evitar
la elevación en el hurto. Se buscó alguna respuesta sin resultados positivos.”
4) Registro de resultados o hallazgos
demasiado importantes. Aquí se exponen los datos o información descriptiva de
las situaciones o realidades fenoménicas encontradas en las distintas
actividades o tareas realizadas. Observar qué se habla, qué se debe registrar y
qué se pude juzgar como relevante para el trabajo. Sin embargo, se debe tener
en cuenta el cuidado de discriminar sobre la información fenoménica, sin
precipitarse ni ser tan selectivo que deje a un lado datos que puedan tener
preponderancia parcial o total para el trabajo posterior. En este punto, la
percepción de los datos, o hechos, está entendida como la información captada por
el individuo debidamente codificada y descodificada a través de los sentidos,
lo cual permite hacer una adecuada selección de la información que debe
anotarse en el registro de hallazgos; es decir, “describir no implica anotar paso a paso, todo lo que acontece respecto
a la actividad o tarea, sino solo la selección de los datos trascendentes para
el trabajo profesional” (Obando, 1992) . El trabajador social debe seleccionar
la información pertinente respecto a un hecho o fenómeno.
En cuanto al registro de hallazgos,
ésta, se puede hacerse por actividades o tareas, en forma global respecto al
conjunto total de lo planeado; así la forma para hacer el registro es opcional
para el trabajador social.
La recolección de datos de un diario de
campo está basada en la teoría fundamentada o, conocida como, “Grounded Theory”, la cual es el proceso
por el cual se analiza y comprende la complejidad propia de un fenómeno donde
surgen varios aspectos de diferente naturaleza. Entre estos se destacan el
interés general y, así mismo, el del investigador que lo conducirá a tener un
acercamiento a los hechos directos. En lo que le corresponde a la persona que
realiza la investigación, debe tener una gran participación en el meollo del
problema, sino, también, en la metodología con la que va a realizar su trabajo
de campo. Respecto a la temática se debe desarrollar en cuanto a su complejidad
y grado de profundidad.
La teoría nació como reacción al
positivismo extremo que se hallaba en la mayor parte de la investigación
social. Los grandes creadores de la teoría fundamentada, Glasser y Strauss, desafiaron “los supuestos dominantes de la “gran
teoría” apoyándose en el pragmatismo de Pierce y en el interaccionismo simbólico
de Mead” (Universidad del Norte, 2015) .
En conclusión, los diarios de campo son un
conjunto de destrezas y habilidades, las cuales se pueden entrenar. Los
investigadores profesionales no solo dejan una forma de realizar el estudio de
sus entornos y contextos, además, incursionan diferentes metodologías con el
fin de desarrollar idóneamente el trabajo investigativo. A fin de cuentas, el diario de campo es una
herramienta que permite sistematizar las experiencias para luego analizar los
resultados. No obstante, cada investigador tiene su forma de recolectar
información a la hora de desarrollar, esto no implica que esté erróneo, son
ideas desarrolladas que se van a llevar a cabo en el diario de campo; por
ejemplo, frases, transcripciones, mapas o esquemas.
Bibliografía
Obando, L. V. (1992). El diario de campo. San
José: Revista trabajo social.
Universidad del Norte.
(2015). La teoría fundamentada (Grounded Theory), metología cualitativa de
investigación científica. Lima: Universidad del Nortre.



Comentarios
Publicar un comentario